Cuando se plantea un proyecto de la envergadura de Sintaxis Web hay que organizar cada una de sus partes para que sean lo más comprensibles y lineales posibles a ojos de las personas que desean acceder a la información.

Por ello se han organizado los contenidos por tres baremos interrelacionados:

  1. la dificultad de los contenidos
  2. la aproximación hacia internet desde el simple uso, hasta la creación de contenidos propios,
  3. y la movilidad, de manera que los contenidos creados puedan ser accesibles desde cualquier dispositivo y lugar.

No nos olvidamos de la realización personal y del tema económico. Pongamos un ejemplo: Imaginemos que un fabricante de pan con formas graciosas quiere vender su producto fuera de su barrio. Una de las posibilidades es hacerlo a través de internet. Cómo no sabe nada de informática decide ir a visitar a una empresa que se anuncia en el periódico y dice que vende de todo por internet, lo que sea.

En aquel lugar le hablan de engagement e interacción con el cliente, de SEM y de que le montan una web preciosa con la última tecnología, que saldrá la primera en los buscadores, que con publicidad en Adwords todo será fantástico, que podrá subir sus propias fotos del pan a la web y que venderá un montón de pan. Convencido paga a la agencia para que comience el trabajo. Después de varios meses lleva invertido en la página web cerca de 9000 euros (unos 12000 dólares) y casi no ha vendido nada.

De manera casual se encuentra con un amigo del instituto que trabaja en Reino Unido y que está de vacaciones y le cuenta lo que le pasa con la web, que no ha vendido casi nada y que la quiere cerrar. Su amigo, que si entiende del tema por razones de trabajo, analiza la situación y descubre el desastre. Un servidor obsoleto que se corta continuamente, un CMS anticuado, un aspecto cutre, aparición de la publicidad de la panadería en páginas de contenido para adultos, fotos horribles, no aparece en las redes sociales, en Google, Yahoo o Bing, la panadería es casi fantasma, sin acceso a los datos de la base de datos de clientes, ya que no le pertenece, lo cual puede ser incluso delito, y sobre todo, dinero tirado directo a la basura, cara de tonto y decepción, sin poder hacer nada y con la sensación de que internet es un timo.

Esto, aunque parezca algo exagerado es un caso real que debemos evitar a toda costa. Este ejemplo lo único que pretende ilustrar es que sin ser un profesional de la publicidad o de internet, con ser un simple usuario con conocimientos se podrían haber evitado la totalidad de las situaciones descritas antes. Podríamos haber escogido un servidor de garantías, Un CMS (gestor de contenidos, ya lo estudiaremos) moderno y adaptado a lo que se necesita, seguimiento de la publicidad, dónde, cómo y a qué coste, material multimedia de calidad adaptado a lo que se necesita, correcto posicionamiento en buscadores e interacción con posibles clientes a través de redes sociales. Y todo ello con el mínimo esfuerzo.

Después de este ejemplo, necesario para entrar en contexto, se muestra en el siguiente esquema la estructura básica de dificultad de Sintaxis Web según el tema a tratar:

Cada uno de los puntos expuestos en el anterior esquema es desarrollado de manera específica en cada uno de los capítulos posteriores. Si cualquiera de los esquemas que se presentan en la web se quiere ver más grande sólo hacer clic una vez sobre la imagen. Antes de comenzar cada parte se creará un índice con los puntos a desarrollar. Otra manera de acceder a todos los contenidos publicados hasta la fecha es a través de los diversos menús creados a tal efecto en la web y que irán apareciendo de manera progresiva conforme se vayan añadiendo los contenidos. Se va a intentar que sea lo más simple y accesible a todos.